El cabildante lo dio a conocer durante el debate de control político, donde aseguró que se convirtió que se convirtió en la bolsa de empleo de la Alcaldía de Ibagué.
Durante el debate de control político a la Unidad de Salud Ibagué, el concejal Jorge Bolívar, aseguró que radicó un oficio dirigido a la Superintendencia Nacional de Salud y al Ministerio de Salud solicitando la intervención de la Unidad de Salud de Ibagué (USI), argumentando deficiencias en la prestación de servicios y un uso cuestionado de los recursos públicos.
Según Bolívar, en 2024 la USI contó con un presupuesto de $82.000 millones, de los cuales $59.000 millones —equivalentes al 72 %— se destinaron a la contratación de personal. Detalló que se invirtieron $15.000 millones en nómina permanente, $10.000 millones en nómina temporal, $11.000 millones en órdenes de prestación de servicios y $23.000 millones en contratos de prestación de servicios. También indicó que la planta permanente está compuesta por 400 personas y que, adicionalmente, existen cerca de 800 contratistas por prestación de servicios.
“Hemos radicado un oficio ante el secretario del Consejo de Ibagué firmado por Jorge Bolívar, donde le pido al superintendente de salud, al ministro de salud que intervenga la unidad de salud de Ibagué, no más gasto de la plata en politiquería. ¿Por qué pido la intervención? Primero, porque efectivamente en el año 2024 tuvo un presupuesto de $82.000 millones. ¿Sabe cuánto se gastaron en contratación de personal? Se gastaron $59.000 millones”, dijo el concejal de oposición.
El concejal manifestó que, pese a ese nivel de contratación, se presentan fallas en la atención. Mencionó la escasez de medicamentos, la centralización de los análisis clínicos en el laboratorio del Hospital San Francisco —lo que obliga a transportar las muestras desde otros puntos de atención—, y la falta de funcionamiento del servicio de rayos X en la mayoría de las sedes, salvo en el Hospital del Sur.
Adicionalmente, denunció que los quirófanos de la USI no están en funcionamiento, lo que obliga al traslado de pacientes obstétricas hacia otras instituciones como el Hospital Federico Lleras. Bolívar también advirtió que actualmente solo opera una ambulancia durante la noche, lo que limita la atención en casos de emergencia.
“Si usted va a cualquier unidad intermedia o a cualquier otro puesto de salud, ¿saben qué hacen? Le toman la muestra y en una moto que tiene que esperar que termine los otros recorridos, llevan la muestra al San Francisco, mientras la sacan, mientras se genera la muestra, pasan horas y están colocando en riesgo la vida de los ciudadanos”, aseveró Bolívar.
Refirió el cabildante: “Palabras del gerente Cabrera, tienen 400 personas en planta permanente y solamente en órdenes de prestación de servicio tienen 800 personas, es decir, ahí llevan más de 1.200 sin contar nómina temporal. Aparte de esto, demostramos cómo los servicios son pésimos en la Unidad de Salud de Ibagué. Uno, no hay medicamentos, hay escasez de medicamentos, para eso sí no hay plata. Dos, laboratorio solo está funcionando el laboratorio del Hospital San Francisco”.
El concejal cuestionó además un empréstito de $12.000 millones aprobado en 2020, cuyos efectos no se reflejan en las obras proyectadas para la unidad intermedia del Salado ni en el centro de salud del Topacio.
Por estas razones, solicitó la intervención inmediata de la Superintendencia Nacional de Salud, afirmando que la USI no estaría garantizando la atención adecuada a los usuarios del sistema.











