En un emotivo testimonio de amor y redención, ‘Chocolate’, un Pitbull que una vez enfrentó un destino incierto, ha encontrado su hogar y su verdadera familia en el Centro de Atención y Protección Animal (CAPA).
Con tres años desde que halló la ternura en el corazón de su familia adoptiva, esta historia motiva al Gobierno Local a seguir promoviendo el bienestar de los animales de compañía. El CAPA ha desempeñado un papel esencial en la transformación de vidas, tanto de los animales como de sus adoptantes, a través del programa ‘Adopta a un peludito’. Este programa brinda una segunda oportunidad a los seres más nobles, permitiéndoles encontrar un hogar lleno de amor y cuidado.
Hace seis años, ‘Chocolate’ llegó al CAPA, dejando sus cuatro huellas en el camino. Sin embargo, su comportamiento inicialmente agresivo no fue una barrera insuperable para el poder del cariño. Alveiro Roa, quien en ese entonces era auxiliar administrativo del CAPA, decidió embarcarse en la misión de transformar la vida de ‘Chocolate’. Con paciencia, cariño y dedicación, establecieron un lazo profundo.
Alveiro Roa, ahora el orgulloso adoptante de ‘Chocolate’, compartió su conmovida experiencia: «Pasó de ser un perro bravo, agresivo, a ser un consentido, fruto del amor. Lo que más me gustó de ‘Chocolate’ es que tiene personalidad; con sus gestos demuestra mucho».
Los resultados hablan por sí mismos. Alveiro y ‘Chocolate’ son testigos vivientes de que cada animal merece una oportunidad de ser amado y de transformar su vida. Las cifras actuales revelan que 200 animales han sido adoptados en Ibagué a través del programa, y una médica veterinaria realiza un seguimiento continuo para garantizar su bienestar.
En un mensaje inspirador para la comunidad, Alveiro subrayó: «El CAPA no es un hotel, es un hogar de paso para los animales, y lo mejor es que no duren mucho tiempo allí; por eso, hay que adoptar». La historia de ‘Chocolate’ es un recordatorio poderoso de cómo el amor y el compromiso pueden cambiar vidas y brindar esperanza a los seres que merecen una segunda oportunidad.











