La secretaría de salud de Ibagué le cayó de sorpresa a las urgencias de varias clínicas de la ciudad y corroboró el mal servicio que prestan la mayoría de ellas.
Esta dependencia del gobierno municipal retomó las acciones de vigilancia y control que ha venido haciendo a lo largo del año, cuando de manera sorpresiva llega a las urgencias de los centros asistenciales para verificar las condiciones en las que se están prestando los servicios.
En varias de ellas, se encontró que los tiempos de atención a los pacientes que acuden en procura de mejorar su salud ha sido excesivo frente a lo que debería ser y esto fue denunciado por la propia titular de la cartera de salud.
“No le quitaremos la lupa a estas instituciones, hasta que se evidencie una mejora en la atención oportuna y de calidad para la comunidad”, expresó Liliana Ospina, secretaria de Salud.
Algunos de los hallazgos fueron demoras en la atención, en los tiempos de traslados de los pacientes, revaloraciones, entre otros, quedando compromisos para corregir y actividades por optimizar.











