La captura de varios integrantes de la secta judía ultraortodoxa Lev Tahor en Yarumal (Antioquia) ha generado conmoción en el país, luego de que las autoridades colombianas rescataran 17 menores de edad, algunos con alertas internacionales por desaparición y riesgo de secuestro. El caso, que involucra alertas cruzadas entre Estados Unidos, Canadá y Guatemala, destapó una operación silenciosa que la organización habría intentado instalar en territorio colombiano.
Un operativo que se activó por alertas internacionales
La Policía Nacional, Migración Colombia e Interpol ejecutaron el operativo después de recibir información de inteligencia extranjera que advertía sobre el posible tránsito de miembros de Lev Tahor por Colombia. Cinco de los menores rescatados tenían circular amarilla de Interpol, lo que significa que estaban reportados como desaparecidos o en riesgo.
Los primeros reportes indican que los adultos capturados harían parte de la estructura internacional de la secta, señalada en varios países por presuntos casos de abuso sexual, matrimonios forzados, secuestro y confinamiento de menores.
¿Por qué estaban en Yarumal?
Las autoridades manejan dos hipótesis:
1. Tránsito hacia otro país, aprovechando rutas migratorias irregulares con bajo control.
2. Intento de establecer un nuevo enclave en el norte de Antioquia, aprovechando zonas rurales y poco vigiladas.
Esta última posibilidad prendió las alarmas, teniendo en cuenta que Lev Tahor ha cambiado de país varias veces para evadir controles institucionales. La secta salió de Guatemala en 2024 tras una megaoperación en la que fueron rescatados 160 niños.
La investigación en Colombia
El Ministerio del Interior confirmó que ya se adelantan procesos administrativos y judiciales contra los adultos para definir responsabilidades penales. Migración Colombia revisa posibles violaciones a normas migratorias, mientras que Bienestar Familiar (ICBF) asumió la protección inmediata de los menores.
“Estamos ante un caso de alto riesgo y con conexiones internacionales. La prioridad es garantizar la protección de los niños”, señaló una fuente oficial consultada por las autoridades.
Un caso que sacude a la opinión pública
La aparición de Lev Tahor en Colombia ha generado preocupación en la comunidad, especialmente por su historial en otros países:
• Ha sido catalogada como una secta de alto riesgo por gobiernos de Norte y Centroamérica.
• Sus líderes han enfrentado cargos por tráfico de menores, abuso sexual y secuestro.
• La organización se mueve entre países buscando lugares con menor capacidad de vigilancia institucional.
Que este grupo haya logrado ingresar y movilizarse en Colombia abre interrogantes sobre redes de apoyo, fallas en controles migratorios y el uso de rutas clandestinas.
Los menores, en protección del Estado
Los 17 niños permanecen bajo custodia de las autoridades de infancia, mientras se adelantan procesos de verificación de identidad y contacto con embajadas de sus países de origen. Se busca establecer cuántos de ellos fueron trasladados sin autorización o víctimas de raptos.
Un capítulo que apenas comienza
El caso apenas se está destapando, pero ya se perfila como uno de los hechos más delicados de los últimos años en materia de protección infantil y cooperación policial internacional. Colombia, que hasta ahora no había sido escenario de operaciones de Lev Tahor, queda en el mapa de investigación de varias agencias del mundo.
Las autoridades esperan entregar nuevos avances en las próximas horas.











