Alias Olimpo, integrante del partido Conservador de Planadas, fue detenido en compañía de otros cuatro presuntos subversivos.
En un operativo que se originó tras la captura del presunto cabecilla de las disidencias de las FARC Ismael Ruiz, en las últimas horas fueron detenidas cinco personas más señaladas de hacer parte de este grupo guerrillero, entre los que se encuentra un hombre que estaba aspirando al Concejo de Planadas.
Se trata de Olimpo Cárdenas, quien hacía parte de la lista de candidatos al Concejo por el partido conservador de este municipio en el sur del Tolima. La Fiscalía señala a Cárdenas como uno de los líderes de esta organización subversiva que tenía azotados a los comerciantes de la región, con extorsiones e intimidaciones.
Según las autoridades, alias Olimpo, junto a alias Tique, Alape, Jairo y Wilder, se encargaban de cometer delitos como Homicidios, desplazamientos y extorsiones, en los municipios de Planadas, Ataco y Rioblanco, concentrando su accionar con la participación de colaboradores e integrantes de la red de apoyo, estos individuos coadyuvan al sostenimiento económico de dicha estructura a través de posibles cobros de extorsiones a finqueros, comerciantes, transportadores y líderes políticos con el fin de permitirles realizar libremente sus actividades laborales.
Las autoridades indicaron que a esta organización delictiva le venían haciendo seguimiento desde hacía un año, cuando se les señala de atentar contra varios policías en un corregimiento del Huila y durante el tiempo de seguimiento a estas personas se conoció la forma en que estos sujetos se dedicaban las fincas de los habitantes del sur del Tolima y parte del Huila, visitando fincas, establecimientos comerciales y residencias de los municipios para intimidar a la comunidad con su presencia y manifestando ser parte del grupo guerrillero de las FARC, de la estructura antes mencionada, indicando que serían notificados por un presidente de la junta de acción comunal, encargado de reunir y negociar las altas sumas de dinero exigido, llegando aproximadamente a los trescientos millones de pesos ($300.000.000), para que continuaran sus labores diarias bajo su supervisión.











