Luego de que varios candidatos denunciaran una reunión por parte de un sindicato de la empresa Ibal, en el hotel Casa Morales, la candidata Johana Aranda, avalada por el Centro Democrático, se defendió y reconoció la legitimidad de la reunión, donde aclaró que gran parte de los asistentes son sus amigos.
De los hechos ‘achacados’ a la campaña de la candidata del ‘hurtadismo’, diferentes aspirantes denunciaron posibles presiones al interior de la entidad para forzar bonanzas electorales a favor de Aranda Rivera.
“23 años del Ibal, ¿será que no tengo amigos? Tengo muchos amigos, en el Ibal y la administración, porque mi ejercicio no es nuevo. Llevo toda mi vida sirviendo a Ibagué, arranqué en Ibal. Trabajé con muchos alcaldes. Es inevitable que la administración que me conoce, que sabe cuál es la hoja de vida que presenté a la ciudad, no me acompañe”, refirió Aranda.
No obstante, la candidata Aranda hizo énfasis en que la reunión se centró en hablar de sus propuestas, y que respondía a la ‘zozobra’ que hay en la entidad descentralizada, respecto a una eventual privatización por parte de sus contendores, hecho que algunos candidatos han salido a desmentir.
“El sindicato del Ibal hizo una solicitud de conocer las propuestas, y se hizo un ejercicio académico, fue casi un debate porque me preguntaron qué proponía a la ciudad y el Ibal, que además tiene la incertidumbre que la familia que todos conocemos, la ha querido privatizar”, esgrimió Aranda Rivera.










