Un drama sacude a una familia de Ibagué: Juan Sebastián Vargas Pulido, un joven chef de apenas 27 años que trabajaba en un supermercado en Brasil, fue asesinado a sangre fría con seis disparos al salir de su trabajo en una zona conocida como Minas Gerais.
Su familia destrozada, vive una pesadilla paralela: para repatriar su cuerpo necesitan 20 millones de pesos, una cifra inalcanzable en este momento para ellos. Pero el reloj avanza y no tienen tiempo ni dinero para esperar. El proceso para traer de regreso el cadaver de Vargas Pulido necesita de múltiples permisos consulares, embalsamamiento y el vuelo mortal desde Brasil a Bogotá, seguido de otro hasta Ibagué. El Ministerio de Relaciones Exteriores hasta el momento no se ha pronunciado sobre esta delicada situación.
Mientras tanto, su hermana Ingrid Vanessa Vargas clama por ayuda: “No tenemos cómo cubrir los gastos. Ayúdennos para traerlo a casa y darle una despedida digna”. La familia habilitó cuentas para donaciones para aquellos ciudadanos de buen corazón y solidarios que quieran ayudar:
- Nequi: 314 851 3524
- Bancolombia (Cuenta de ahorros): 912-914393-10 (a nombre de Ingrid)
Además, piden respaldo institucional: han hecho un llamado desesperado a la Alcaldía de Ibagué, la Gobernación del Tolima y a ciudadanos solidarios para que se sumen a su tragedia.
Este no es un caso aislado: muchas familias colombianas enfrentan costos altísimos para repatriar a sus seres queridos desde el extranjero. Según la ley, la repatriación de un cuerpo puede costar entre 12 y 30 millones de pesos, dependiendo del país. Además, la Cancillería afirma que solo puede dar acompañamiento jurídico, pues no tiene partida presupuestal para cubrir esos vuelos.











