La aparición de la Langostilla Roja en el departamento del Tolima ha encendido las alarmas entre los habitantes locales.
A pesar de no ser nativa del país ni de la región, esta especie, conocida científicamente como Procambarus Clarkii, se adapta rápidamente y causa estragos que repercuten en los ecosistemas, las especies autóctonas y la economía de la zona.
Las autoridades ambientales, lideradas por Cortolima, han lanzado una campaña titulada ‘Se Busca’, con el propósito de que los tolimenses denuncien cualquier avistamiento de esta especie invasora.
«Estamos implementando esta campaña para que la población se familiarice con las características de la Langostilla Roja, que tiene dimensiones que oscilan entre 10 y 20 cm. Su apariencia es similar a la de una langosta marina, con tonalidades rojizas y cafés grisáceos», afirmó Yudy Alzate, profesional de la Subdirección de Planificación Ambiental y Desarrollo Sostenible de Cortolima.

El Procambarus Clarkii, como se le conoce en términos científicos, ocupa hábitats como lagunas, ríos, humedales, áreas inundables y cultivos, y es capaz de desplazarse con facilidad por tierra. La presencia de esta especie invasora tendría un impacto negativo en la vida acuática y en la estabilidad del suelo debido a su hábito de cavar madrigueras para anidar.
Ante la amenaza de la Langostilla Roja, las autoridades locales han emitido un llamado urgente: si se llega a avistar esta especie, se recomienda no tocarla y reportarla inmediatamente a Cortolima a través de WhatsApp, utilizando el número 316 4476132. La colaboración de la comunidad es crucial para frenar la propagación de esta invasora y preservar los frágiles ecosistemas del Tolima.











