Las autoridades adelantan jornadas de educación ambiental para reducir la caza de águilas cuaresmeras durante su paso por la ciudad, durante este periodo de Semana Santa, donde algunas personas tienen la creencia que su carne es afrodisíaca.
La Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo de Ibagué adelanta jornadas de educación ambiental y sensibilización en distintos sectores, con el objetivo de proteger a las águilas cuaresmeras durante su temporada de migración.
La Voz del Pueblo habló con Alejandra Nava, contratista de la dependencia, quien explicó que las actividades incluyen visitas puerta a puerta y presencia en puntos estratégicos como el Cañón del Combeima, así como en cerros y otras zonas de la ciudad.
Indicó que estas aves migratorias realizan un recorrido desde Argentina hasta Canadá, utilizando corredores naturales de la cordillera, lo que convierte a Ibagué en un punto de paso y descanso.
La funcionaria señaló que estas especies cumplen un papel en el equilibrio de los ecosistemas, al contribuir al control de poblaciones de otras especies como roedores y serpientes.
“Ellas (las Águilas Cuaresmeras), vienen de Argentina, van de paso hacia su hogar con sus polluelos, están haciendo un vuelo bien largo, viene desde Argentina hacia Canadá y por estrategia de la cordillera y los vientos, es paso, obligado por esta época que transiten por la ciudad de Ibagué, zona de descanso científico, los cerros tutelares y obviamente la cuenca del cañón del convenio”, dijo Nava.
En cuanto a la importancia, señaló: “son especies migratorias, especies que ayudan y contribuyen a la conservación tanto de la fauna como de la flora, ecosistemas frágiles y obviamente porque nos ayudan a tener un equilibrio en los temas ambientales y en los temas de fauna silvestre. Estos depredadores o algunas otras especies contribuyen a tener el equilibrio ambiental que se requiere manteniendo así las especies como serpientes, ratones bajo control”.
Durante la actual temporada de migración, que inició a mediados de febrero y se extendería hasta finales de abril, no se han registrado reportes de caza, lo que representa una reducción frente a años anteriores.
Sin embargo, indicó que persisten creencias sobre el uso de estas aves para consumo o con fines relacionados con propiedades medicinales o afrodisíacas. Prácticas que no cuentan con respaldo científico.
“La gente tiene la creencia que las águilas les ayudan en los temas afrodisíacos con las parejas, entonces las cazan para tener estas como estas necesidades y la alimentación, las cazan también, uno pues para para eh consumirlas y otro también pues porque se piensa que con ellas se contribuye a la cura como el cáncer, leucemias.
Las autoridades continúan con las campañas de sensibilización para promover la conservación de estas especies durante su paso por la región.











