La reforma a la salud en Colombia avanza, y con ella, un cambio trascendental en el sistema de atención médica del país. Si lo aprobado en la Cámara de Representantes se mantiene, las Entidades Promotoras de Salud (EPS) dejarán de existir como las conocemos hoy y adoptarán un nuevo nombre: “Gestoras de Salud y Vida”.
Las EPS, que han sido protagonistas en la prestación de servicios de salud durante más de dos décadas, verán transformadas sus funciones de manera significativa. Entre las funciones asignadas a las nuevas “Gestoras de Salud y Vida” se encuentran:
• Identificar y coordinar riesgos en salud en conjunto con los Centros de Atención Prioritaria en Salud (Caps).
• Organizar y coordinar redes integradas e integrales de servicios médicos.
• Acompañar a los pacientes en su atención, desde el nivel de atención primaria hasta la atención de media y alta complejidad.
Aunque el Gobierno celebra estas nuevas funciones como un avance en la calidad y coordinación de la atención médica, las EPS expresan su preocupación. Sienten que este cambio de modelo las dejará en una posición más cercana a la de auditoras que a la de ejecutoras, ya que no recibirán directamente los fondos, sino que auditarán las cuentas de clínicas, hospitales y proveedores, recibiendo un 5 % del monto de la salud por este servicio, según indicó el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.
La transición hacia este nuevo modelo no será inmediata. Se ha establecido un período de dos años para que las EPS adopten la figura de “Gestora de Salud y Vida”. A pesar de las explicaciones y justificaciones del Gobierno, persisten dudas y preocupaciones entre los gremios sobre la implementación y efectos reales de esta reforma.
La reforma no solo redefine el rol de las EPS sino que también modifica la manera en que los colombianos accederán a la atención médica. En lugar de solicitar citas como se hace actualmente, se espera que los ciudadanos se registren con los Caps en sus respectivas localidades, donde recibirán una primera atención. En casos más complejos, serán derivados a centros médicos especializados, marcando el inicio de la intervención de las “Gestoras de Salud y Vida” para garantizar un acompañamiento adecuado a los pacientes.
Es importante destacar que la transición no será obligatoria, y las EPS que lo deseen podrán optar por no brindar más servicios y no participar en el nuevo plan de salud propuesto por la reforma.










