Durante la noche del viernes se reportó un ataque con drones contra las instalaciones policiales. Por fortuna, no hubo personas lesionadas.
La tensión por el orden público volvió a sacudir al sur del Tolima. Durante la noche del viernes, las instalaciones de la Policía en el municipio de Ataco habrían sido blanco de un nuevo ataque con drones, en un episodio que encendió las alarmas de las autoridades y aumentó la preocupación por la escalada de violencia en esta población.
De acuerdo con la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, el hecho se registró después de los operativos adelantados por la Fuerza Pública contra la explotación ilícita de yacimientos mineros. Por fortuna, el ataque no dejó personas lesionadas, aunque vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los uniformados en medio de las acciones contra las economías ilegales.
Pero hay otra cifra que genera preocupación: la mandataria reveló que más de 3.000 personas han sido identificadas en Ataco por su presunta vinculación con actividades relacionadas con la minería ilegal, una situación que refleja la dimensión del fenómeno que intentan combatir las autoridades.
Ahora, las investigaciones deberán establecer quiénes estarían detrás de este nuevo ataque y si existe una relación directa con las estructuras criminales que se benefician de la explotación ilegal de recursos naturales. Ataco vuelve a quedar en el centro de la preocupación por la seguridad en el sur del Tolima.











