Olga Cecilia, comerciante que trabaja desde los siete años en la Plaza de la 21, manifestó su preocupación por las condiciones para acceder a un puesto dentro de las instalaciones y pidió que se permita a quienes no tienen espacio continuar vendiendo en los alrededores.
La situación de los vendedores de la Plaza de la 21 continúa generando inquietudes entre los comerciantes que buscan alternativas para mantener sus actividades económicas durante el proceso de reorganización del centro de acopio.
Olga Cecilia, quien lleva 45 años trabajando en la plaza, manifestó que no todos los vendedores tendrían espacio dentro de las instalaciones y solicitó que se les permita continuar comercializando sus productos en los alrededores.
“Es que nos haga el favor y nos deje trabajar acá a orillados, porque nosotros necesitamos trabajar. Nos toca pagar un impuesto hacia afuera, porque adentro no se vende nada”, expresó la comerciante.
La mujer también se refirió al anuncio de la alcaldesa sobre la posibilidad de que los vendedores trabajaran durante dos meses sin pagar por el espacio. Sin embargo, señaló que posteriormente conocieron información sobre un posible cobro de $1.200.000 para acceder nuevamente a un puesto.
“Hay que mirar a ver, porque ella nos busca solución para que nos metamos allá, pero todos no cabemos allá y todos comemos de la misma plaza”, manifestó.
La comerciante pidió que se tengan en cuenta las condiciones de quienes dependen de las ventas en este sector y que se contemplen alternativas para quienes no logren acceder a un espacio dentro de la plaza.










