La decisión se produjo luego de que los propietarios de busetas se apartaran de los acuerdos alcanzados con los conductores. Desde el gremio de taxistas cuestionaron los resultados de los diálogos con la Administración Municipal.
El paro que tenían previsto adelantar los transportadores y taxistas en Ibagué fue aplazado para el próximo 5 de noviembre, luego de que se presentaran diferencias en los acuerdos que se habían establecido entre los propietarios de busetas y los conductores de la ola amarilla.
La decisión se conoció después de que los propietarios de busetas se apartaran de lo pactado con los conductores, situación que volvió a generar incertidumbre entre los sectores del transporte que habían contemplado una jornada de protesta para exigir soluciones a las problemáticas que enfrenta el gremio.
Eisemjauer, vocero de los taxistas, manifestó su inconformidad con el desarrollo de las conversaciones con la Administración Municipal y cuestionó que, pese a la disposición al diálogo que ha expresado la Alcaldía, no se hayan concretado soluciones de fondo a las peticiones de los transportadores.
Según el vocero, la Administración Municipal ha sostenido que mantiene una postura conciliadora y abierta al diálogo; sin embargo, afirmó que los encuentros no han producido los resultados que esperan los trabajadores del sector.
El aplazamiento de la jornada de protesta dejó como nueva fecha el 5 de noviembre, mientras los gremios mantienen sus cuestionamientos frente a los compromisos adquiridos y la falta de respuestas concretas a sus reclamaciones.
Por ahora, la atención se centra en los próximos días, en los que se espera conocer si se logran avances en las conversaciones o si, por el contrario, taxistas y transportadores mantienen la convocatoria al paro para la fecha anunciada.











