La renuncia de Camilo Delgado al directorio municipal del Partido Liberal en Ibagué generó un fuerte enfrentamiento con el diputado Carlos Arturo Reyes Rodríguez y el concejal Javier Alejandro Mora Gómez. Mientras Delgado cuestiona el manejo de la colectividad y reclama responsabilidades por los resultados electorales, ambos dirigentes rechazan sus señalamientos y aseguran que estaría justificando su eventual llegada al partido En Marcha.
Delgado aclaró que su renuncia corresponde al directorio municipal y no al Partido Liberal. Cuestionó la gestión de las directivas, a las que calificó de inoperantes e ineficientes, y pidió convocar una gran asamblea liberal para evaluar la crisis política y electoral del departamento. Además, señaló presuntas inconsistencias en el cumplimiento de los estatutos y anunció que solicitará aclaraciones sobre su inclusión en el directorio, pese a haber ejercido anteriormente como coordinador departamental.
Por su parte, el diputado Carlos Arturo Reyes Rodríguez afirmó que Delgado tiene derecho a buscar otras opciones políticas, pero cuestionó las críticas que ha formulado contra la dirigencia liberal. Reyes sostuvo que el dirigente estaría buscando justificar su salida para incorporarse a En Marcha y rechazó las acusaciones sobre la responsabilidad de su sector en la crisis del partido. También defendió el trabajo territorial de los dirigentes liberales y manifestó su expectativa de recuperar espacios de representación en las elecciones de 2027.
Reyes agregó que las diferencias frente a la candidatura de Olga Beatriz González Correa a la Cámara de Representantes habían sido expresadas previamente en escenarios internos. Según explicó, su sector había comunicado con anticipación que no respaldaría esa candidatura y negó que se hubiera actuado a espaldas de otros integrantes de la colectividad. Asimismo, planteó como objetivo fortalecer el partido en los municipios y aumentar su representación en alcaldías, concejos y asambleas.
El concejal Javier Alejandro Mora Gómez, presidente del directorio municipal liberal, también rechazó los argumentos de Delgado y aseguró que las críticas buscan justificar su eventual salida hacia otra organización política. Mora defendió la gestión del directorio y afirmó que se ha trabajado para garantizar la participación de las distintas tendencias del partido. Además, sostuvo que las diferencias con el sector de Delgado y González Correa venían de tiempo atrás, especialmente por desacuerdos sobre el liderazgo y el manejo político de la colectividad.
Mora insistió en que su sector había manifestado oportunamente sus diferencias frente a la candidatura de González Correa y negó que hubiera presionado a dirigentes o comunidades para impedir su respaldo electoral. También aseguró que los líderes liberales han recorrido distintos municipios y sectores de Ibagué para fortalecer las bases del partido. En su opinión, quienes participaron en la contienda electoral deben asumir su responsabilidad por los resultados, en lugar de atribuir las consecuencias a otras corrientes internas.
El enfrentamiento evidencia una fractura dentro del liberalismo tolimense, con posiciones encontradas sobre la dirección del partido, la responsabilidad por los resultados electorales y la definición de candidaturas para 2027. Mientras Delgado mantiene abierta la posibilidad de aspirar a la Asamblea Departamental con aval liberal, pero contempla otras colectividades si no encuentra garantías, Reyes y Mora defienden la gestión de las actuales directivas. La evolución de estas diferencias y las decisiones de las instancias partidistas serán determinantes para establecer si la disputa puede resolverse internamente o deriva en nuevas salidas de la colectividad.










