La compañía entregó tarde e incompleto el cuestionario del debate de control político y no asistió con su representante legal. Los concejales esperan citarla nuevamente en noviembre.
La sesión de control político a Celsia en el Concejo Municipal de Ibagué terminó en medio de fuertes cuestionamientos. La empresa de energía presentó de manera tardía e incompleta el cuestionario enviado por los cabildantes y, además, no contó con la presencia de su representante legal.
La situación generó molestia entre los concejales, quienes esperaban respuestas frente a las quejas ciudadanas por los elevados cobros en las facturas de energía eléctrica y los incrementos que vienen afectando a los usuarios de la capital tolimense.
Durante la sesión, la concejal encargada del debate cuestionó la actitud de la compañía y lanzó una expresión contundente al señalar que Celsia “tiene rabo de paja”, una frase que elevó la tensión política alrededor de la empresa y sus explicaciones frente a las tarifas del servicio.
La controversia no se limitó a la ausencia del representante legal. Los cabildantes también cuestionaron que las respuestas al cuestionario no se entregaran oportunamente ni atendieran de manera completa los interrogantes formulados para el debate.
Ante estos hechos, los concejales acordaron remitir el caso a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, para que revise la situación y determine si hay lugar a actuaciones dentro de sus competencias.
Uno de los principales motivos de la citación fue el inconformismo de los usuarios por el valor de las facturas de energía. Durante la discusión se puso sobre la mesa la situación del Tolima, señalado en el debate entre los territorios con altos cobros por este servicio, con especial preocupación por el impacto económico en los hogares de Ibagué.
Ahora, los concejales esperan que Celsia sea citada nuevamente en noviembre, pero con una condición clara: que asista su representante legal y que la compañía responda de fondo las preguntas pendientes.
La discusión deja abierto un nuevo capítulo en el pulso entre el Concejo de Ibagué y Celsia. Mientras los usuarios reclaman explicaciones por las tarifas, la empresa deberá responder por los cuestionamientos que motivaron el debate y por las actuaciones que puedan derivarse de la remisión del caso a la Superintendencia.










