Alejandro Quimbayo, exconcejal y aspirante a la Alcaldía, aseguró que desconocidos habrían irrumpido en su habitación y grabado momentos privados con su compañera sentimental.
Un delicado caso de presunta vulneración de la intimidad sacude a Armero Guayabal, Tolima. Alejandro Quimbayo, exconcejal y actual candidato a la Alcaldía de este municipio, denunció que desconocidos habrían ingresado a una casa quinta junto a su compañera sentimental, donde presuntamente los grabaron desnudos mientras descansaban en una habitación. Posteriormente, según su relato, los videos comenzaron a circular.
En declaraciones entregadas a La Voz del Pueblo, Quimbayo relató que los hechos habrían ocurrido cuando ambos se encontraban descansando en la habitación de la casa quinta. Según su testimonio, los responsables habrían forzado las puertas de la propiedad y del cuarto para acceder al lugar donde se encontraba la pareja.
Sin embargo, la situación habría adquirido mayor gravedad el pasado jueves, cuando, de acuerdo con el denunciante, comenzaron a circular las grabaciones de esos momentos privados. La difusión del material generó preocupación y llevó a la pareja a buscar respuestas sobre quiénes estarían detrás de las imágenes y cómo llegaron a manos de terceros.
¿Un posible trasfondo político?
Por su condición de exconcejal y actual candidato a la Alcaldía de Armero Guayabal, Alejandro Quimbayo manifestó a La Voz del Pueblo sus sospechas sobre un eventual interés político detrás de lo sucedido. Considera que la situación podría tener como propósito afectar su imagen pública o su aspiración electoral. No obstante, hasta el momento no se ha confirmado esta hipótesis ni se ha establecido quiénes serían los responsables.
El candidato aseguró que cuenta con registros de cámaras de seguridad de la vivienda y de los alrededores, material que podría aportar pistas para esclarecer los hechos. También indicó que acudió a la Fiscalía General de la Nación para denunciar lo ocurrido y solicitar que se investiguen el presunto ingreso a la casa quinta, la grabación y la posterior difusión del contenido íntimo.
Ahora, las autoridades tendrán que establecer quién habría ingresado al inmueble, cómo se obtuvieron las imágenes y quién estaría detrás de su circulación. También deberán determinar si existe alguna relación entre lo ocurrido y las sospechas de carácter político expresadas por el denunciante.










