Rodrigo Herrera, director de la EDAT, señaló que se evalúan alternativas para que los municipios puedan trasladar sus basuras a sitios autorizados mientras se resuelve la situación ambiental con Cortolima.
La responsabilidad sobre la operación del relleno sanitario Pacandé en Natagaima, está en el centro de la discusión ante la posibilidad de que suspenda sus actividades permanente y afecte la disposición de residuos sólidos en el sur del Tolima.
Rodrigo Herrera, director del Plan Departamental de Aguas, EDAT, explicó que el proyecto se desarrolló para ofrecer una solución regional a varios municipios, pero su operación fue entregada a un operador privado por parte de la administración municipal de Natagaima.
Por esta razón, el funcionario señaló que el operador debe responder por las exigencias ambientales establecidas por Cortolima y cumplir las condiciones contempladas tanto en la resolución de la autoridad ambiental como en el contrato de operación.
“Es el operador quien debe solucionar el tema ambiental”, afirmó Herrera, al explicar por qué la Gobernación no puede asumir directamente la operación del relleno.
Frente a las consecuencias que podría generar una eventual suspensión, el departamento revisará con los municipios las alternativas para transportar las basuras hasta otros sitios autorizados.
La Gobernación busca así evitar una emergencia por acumulación de residuos, mientras se define la situación del relleno y se garantiza el cumplimiento de las disposiciones ambientales.










