La primera licitación para modernizar el Hospital Regional Alfonso Jaramillo Salazar fue terminada antes de la adjudicación, tras observaciones preventivas de la Procuraduría. Según Nelly Belén Arsuza una inversión cercana a los $80.000 millones están asegurados.
La contratación para modernizar el Hospital Regional Alfonso Jaramillo Salazar del Líbano tendrá que comenzar nuevamente. La institución decidió terminar el proceso inicial y estructurar una nueva convocatoria pública para ejecutar una inversión cercana a los $80.000 millones, destinada a la ampliación, remodelación y reforzamiento estructural de su infraestructura.
La decisión se adoptó luego de una revisión integral del proceso y de las observaciones preventivas formuladas por la Procuraduría, relacionadas con aspectos técnicos, financieros y jurídicos de la licitación.
La agente especial interventora del hospital, Nelly Belén Arsuza, envió un mensaje de tranquilidad a los usuarios y a la comunidad del norte del Tolima, al insistir en que la terminación del proceso contractual no significa que la obra esté cancelada ni que los recursos se hayan perdido.
“El proyecto continúa, los recursos asignados por el Ministerio de Salud permanecen íntegros en la fiducia, no hubo adjudicación ni contrato de obra”, manifestó la funcionaria.
El proyecto cuenta con una asignación de $79.596.940.335 del Ministerio de Salud y Protección Social, recursos administrados mediante una fiducia con FIDUCOLDEX y destinados exclusivamente a la modernización del centro asistencial.
La primera licitación, identificada como LP-003-2026, tenía un presupuesto oficial de $76.533 millones y recibió tres ofertas. Sin embargo, durante la revisión se identificaron aspectos susceptibles de mejora, entre ellos la documentación técnica, la estructuración del componente de Administración, Imprevistos y Utilidad (AIU), algunos indicadores financieros y la publicación de análisis de precios unitarios.
Ante este panorama, el hospital decidió dar por terminado el proceso mediante la Resolución 464 del primero de octubre de 2026 y preparar una nueva convocatoria con mayores garantías jurídicas, técnicas y financieras.
“Nuestra responsabilidad es actuar con transparencia, proteger los recursos públicos y garantizar que una obra de esta magnitud avance sobre bases sólidas”, señaló Arsuza.
La nueva licitación deberá incorporar ajustes en la documentación técnica y financiera, fortalecer la publicación de información en SECOP II y contar con acompañamiento especializado. No obstante, hasta el momento, la institución no ha anunciado una fecha para abrir la nueva convocatoria ni un cronograma actualizado para ejecutar las obras.











