El documento habla de posibles homicidios, anuncia represalias y advierte sobre restricciones a la actividad comercial nocturna. Las autoridades verifican la misiva.
La zozobra se apodera de habitantes de Honda, Tolima, tras la circulación de un panfleto amenazante atribuido a un grupo que se identifica como K47 Norte del Tolima, Nueva Generación y Organización. El documento contiene graves advertencias y ha generado preocupación entre la comunidad por las posibles consecuencias de las amenazas allí consignadas.
En el escrito, sus autores aseguran que pretenden recuperar el control del municipio y sus alrededores, al tiempo que lanzan intimidaciones contra personas a quienes señalan de presuntamente colaborar con otras estructuras. Además, el mensaje hace referencia a supuestos homicidios, extorsiones, transporte de armas y estupefacientes, así como a la utilización de menores de edad para actividades ilícitas. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido verificadas de manera independiente.
Uno de los apartados más preocupantes del panfleto está dirigido a la comunidad y a los establecimientos comerciales. El documento advierte sobre posibles ataques contra negocios que, según sus autores, deberían cerrar después de las 10:00 de la noche. Entre los lugares mencionados aparecen graneros, amanecederos, bares, establecimientos de venta de licor y otros sitios frecuentados por la ciudadanía.
El mensaje también incluye amenazas directas contra personas cuyos nombres aparecen relacionados en una lista, sin que esto permita establecer su responsabilidad en algún delito. La circulación de este tipo de documentos genera temor por la seguridad de los señalados, sus familias, los comerciantes y la población en general.
La difusión del panfleto ha encendido las alarmas en Honda, donde existe preocupación por la posibilidad de que las intimidaciones deriven en hechos violentos. La ciudadanía necesita conocer si existe una amenaza real, quiénes estarían detrás del mensaje y qué medidas se adoptarán para prevenir cualquier ataque.
Por ahora, es fundamental que las autoridades competentes investiguen el origen y la autenticidad del documento, evalúen el nivel de riesgo y refuercen las acciones de prevención y protección para las personas eventualmente amenazadas.










