La comunidad educativa denuncia que, tras la renovación de las antiguas instalaciones de la Normal Superior de Ibagué, el excremento de palomas continúa invadiendo aulas, baños y corredores, generando preocupación por los riesgos sanitarios.
Una problemática que durante años afectó las antiguas instalaciones de la Normal Superior de Ibagué continúa generando preocupación entre la comunidad educativa. Pese a la renovación de la infraestructura, el problema relacionado con la presencia de palomas y la acumulación de sus excrementos persiste en diferentes espacios del plantel.
La intervención de la estructura, desarrollada a través del Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa (FFIE), representó una inversión de aproximadamente $13.000 millones. Sin embargo, según la denuncia de la comunidad, el regreso a las instalaciones renovadas no significó el fin de esta situación.
Estudiantes y trabajadores se encontraron con aulas de clase, baños y corredores afectados por la acumulación de excremento de palomas, una condición que genera preocupación por la higiene de los espacios y los posibles riesgos para la salud, especialmente por la exposición a residuos de aves en ambientes cerrados.
La situación ha despertado cuestionamientos sobre las medidas contempladas durante la adecuación de la infraestructura para prevenir la presencia de estas aves y evitar que el problema continuara después de la millonaria inversión.
Por ello, la comunidad educativa solicita una intervención pronta que permita atender de manera definitiva esta problemática, garantizar condiciones sanitarias adecuadas y proteger el bienestar de estudiantes, docentes y demás trabajadores de la institución.
Mientras se buscan soluciones, la preocupación permanece entre quienes utilizan diariamente estos espacios, donde se forman algunos de los futuros docentes del país.
La pregunta que queda en el aire es si una inversión de $13.000 millones logró resolver las necesidades de la institución o si aún quedan problemas por atender.










