Comunidades de Pando Prado, Guadualito, Santa Helena, Palo Alto y Palo Bajo esperan la maquinaria amarilla porque enfrentan dificultades para movilizarse.
La preocupación crece entre los habitantes de cinco veredas rurales de Rovira, Tolima, luego de que un gran derrumbe en el sector La Paz–Guadualito afectara la conexión vial desde el pasado viernes 9 de octubre.
Las comunidades advierten que permanecen incomunicadas y reclaman atención oportuna para superar la emergencia tanto a la administración del alcalde Víctor Gualtero y a la Gobernación del Tolima.
La afectación compromete a los habitantes de Pando Prado, Guadualito, Santa Helena, Palo Alto y Palo Bajo, quienes esperan que las autoridades competentes evalúen las condiciones del terreno y dispongan de las acciones necesarias para recuperar el paso.
El llamado de los campesinos es a priorizar la atención de este corredor rural, teniendo en cuenta las dificultades que puede generar el aislamiento para el transporte de productos agrícolas, la movilidad de las familias y el acceso a servicios básicos.










