Aunque señaló que hasta el momento se trata de información que debe ser verificada por la Fuerza Pública, recordó el impacto que tuvo masacre en Frías.
El alcalde Forney Munevar Monsalve pidió mantener la atención de las autoridades frente a los comentarios que han llegado a la administración municipal sobre las llamadas “vacunas”, aunque aclaró que hasta el momento se trata de información que debe ser confirmada oficialmente.
El mandatario expresó su temor de que este tipo de situaciones puedan alterar la tranquilidad que actualmente vive el norte del Tolima y recordó los hechos violentos que marcaron al corregimiento de Frías, donde la comunidad recientemente volvió a rendir homenaje a las víctimas de la masacre ocurrida en 2021.
“Esperamos que esto sea mentira, esperamos que esta zona del norte del Tolima, que hoy estamos tranquilos, no nos vaya a llegar esta situación que vivimos hace mucho rato”, manifestó Munevar.
Según el alcalde, las versiones conocidas por la administración apuntan a posibles cobros a algunas personas, pero enfatizó que no puede establecerse todavía cuántas personas estarían afectadas ni qué cantidades de dinero se estarían exigiendo, debido a que corresponde a las autoridades competentes verificar la información.
La preocupación cobra especial relevancia luego de que el pasado 15 de septiembre se realizará en el corregimiento de Frías un acto de homenaje a las víctimas de los hechos violentos que estremecieron a esta comunidad en 2021. Durante esta actividad, los habitantes insistieron en la necesidad de preservar la tranquilidad y evitar que la violencia vuelva a convertirse en una amenaza para la población.
“No podemos revivir lo que pasó hace muchos años en nuestro territorio No queremos de verdad que nos vuelvan a azotar esos grupos al margen de la ley, porque el pueblo es tranquilo, son pueblos pequeños y no sería bueno que nos vuelvan y nos azoten de esa forma”, afirmó el alcalde de Falan.
Munevar destacó que actualmente el municipio viene fortaleciendo su vocación turística y que la agricultura ha recuperado su dinámica, por lo que cualquier eventual presencia de grupos armados o hechos de extorsión representaría una preocupación para la comunidad y para las actividades económicas.










