El nuevo modelo desde la Secretaría de Educación es reducir la dispersión de asignaturas y tener mayor protagonismo en matemáticas, ciencias y lenguaje.
Un cambio en la forma de organizar el currículo escolar comienza a tomar fuerza en el Tolima. La propuesta de la Secretaría de Educación pretende reducir la cantidad de asignaturas que los estudiantes ven semanalmente y concentrar mayores esfuerzos en las competencias fundamentales.
El jefe de la cartera, Andrés Bedoya, señaló que actualmente el promedio es de 18 asignaturas semanales, pero existen colegios donde los estudiantes llegan a tener 21 materias, una situación que, a su juicio, puede generar dispersión y dificultar el aprendizaje.
Por eso, la estrategia denominada “currículo integrado” plantea reducir progresivamente esa cifra a 11 asignaturas, organizadas en dos grandes bloques durante el año escolar.
Matemáticas, ciencias y lenguaje serán las áreas que permanecerán de manera transversal, mientras que las demás podrán distribuirse de manera flexible entre los dos periodos.
El plan incluye además un refuerzo específico: 45 minutos adicionales para lectura y 70 minutos para matemáticas cada semana.
Bedoya aseguró que no se eliminarán áreas como arte, danza, emprendimiento, paz, derechos humanos o formación socioemocional.
La apuesta es integrarlas dentro de las demás asignaturas para evitar que desaparezcan del proceso formativo.
El secretario también explicó que las instituciones educativas conservan su autonomía para definir sus currículos, pero la Secretaría tiene la responsabilidad de impulsar planes de mejoramiento de la calidad.
La propuesta, según Bedoya, parte de una premisa clara: si los resultados muestran que el modelo actual no está funcionando, no tendría sentido mantenerlo intacto durante otra década.
“Significa que estamos equivocados nosotros”, reconoció el funcionario, al defender la necesidad de hacer ajustes al modelo educativo del departamento.











