Habitantes defienden intervención de la vía Calambeo–Ambalá y cuestionan falta de presencia de Cortolima
Gustavo Acosta, residente de la zona rural y conocedor del territorio del corregimiento 10 de Ibagué, respaldó la intervención que se adelanta en la vía Calambeo–Ambalá y aseguró que las comunidades llevan varios años esperando mejoras en este corredor.
Acosta señaló que la vía es utilizada por habitantes de China Alta, Ambalá, El Rodadero, Calambeo, y que también cumple una función para el transporte de productos agrícolas hacia la ciudad. “Llevamos mucho tiempo y muchos años con promesas falsas de los gobiernos anteriores”, afirmó.
Según Acosta, la vía comenzó a ser intervenida de manera gradual desde hace décadas. Recordó que, de acuerdo con la historia que conoce de la zona, el corredor fue construido inicialmente con trabajo de presos y posteriormente fue ampliado para responder a las necesidades de las comunidades.
El residente también aseguró que en 1998 fueron destinados recursos nacionales para la vía Calambeo–Ambalá.
“Llegaron 411 millones de pesos para esta vía que se llama Calambeo Ambalá. Fueron desviados en esa época por no sé por qué problemas”, manifestó.
Acosta indicó que posteriormente se realizaron otras obras en sectores diferentes y que los recursos inicialmente previstos para este corredor no permitieron ejecutar la totalidad del proyecto.
Debate por el impacto ambiental
Frente a los cuestionamientos relacionados con el impacto ambiental de la obra, Acosta sostuvo que la vía ya existía y que la intervención actual corresponde principalmente a su ampliación y mejoramiento.
“En ningún momento se ha traído material”, aseguró.
El habitante explicó que en la zona se han presentado derrumbes y caída de árboles durante las temporadas de lluvias, además de acumulación de escombros que, según dijo, son llevados desde la ciudad.
También señaló que está proyectada la siembra de árboles a lo largo de la vía y la utilización de pasto vetiver para contribuir a la estabilidad del terreno. “Tenemos proyectado sembrar una arborización en toda la vía y sembrar pasto vetiver”, afirmó.
Acosta cuestionó además la presencia de la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, en el corregimiento 10 y aseguró que la entidad debería ejercer mayor control sobre las construcciones ubicadas en zonas cercanas a quebradas. “Cortolima no hace presencia”, sostuvo.
El residente manifestó que, en su opinión, la intervención de la vía no debería detenerse por razones políticas y defendió la ejecución del proyecto como una obra que puede facilitar la movilidad de los habitantes de la zona rural.
“Se está haciendo el progreso de la comunidad de la zona rural como tanto de la zona urbana”, expresó.
Finalmente, Acosta señaló que espera que la obra sea terminada y que el corredor contribuya al turismo y al desarrollo de las comunidades ubicadas en este sector de Ibagué.










