El alcalde Diego Matiz espera que los anuncios del Gobierno Nacional se conviertan rápidamente en ayudas para recuperar el campo y garantizar agua potable en medio de esta emergencia.
La emergencia en Ortega ya tiene dimensiones ambientales, sociales, económicas y productivas. El alcalde Diego Matiz aseguró que cerca de 15.000 hectáreas fueron completamente incineradas, dejando un fuerte golpe a la economía rural.
Del área afectada, sostuvo que: “Unas 8.500 hectáreas corresponden a zonas destinadas a la ganadería, mientras el resto impactó cultivos como café, caña, aguacate y hoja de cachaco”.
El panorama ganadero también es crítico, reveló que 34.000 cabezas de ganado están en riesgo por la pérdida de pasturas y alimento. A esto se suma la destrucción de viviendas. Según el alcalde: “Son nueve viviendas las que fueron totalmente destruidas, cinco por el sismo y cuatro como consecuencia de los incendios forestales”.
La emergencia también golpeó el suministro de agua. Más de 14 veredas están sin agua potable y 12 acueductos regionales fueron incinerados, aumentando la presión sobre las comunidades rurales.
Tras la reunión con el Gobierno Nacional, Matiz destacó los anuncios del Ministerio de Agricultura para entregar silo, pastos, heno e implementos destinados a la recuperación del sector productivo. También se anunció un alivio para pequeños productores con créditos de Finagro, con una suspensión durante tres meses de intereses y capital, según lo expuesto por el alcalde.










