Requirió información al INPEC para establecer las circunstancias de los hechos y las medidas adoptadas para proteger los derechos de la población privada de la libertad.
La Procuraduría General de la Nación requirió al Complejo Carcelario y Penitenciario de Alta y Media Seguridad de Ibagué (COIBA Picaleña) y a la Dirección Regional Viejo Caldas del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) información detallada sobre el presunto fallecimiento de tres personas privadas de la libertad (ppl).
El Ministerio Público solicitó un informe detallado de los hechos ocurridos, al parecer, durante una visita íntima; la secuencia de las actuaciones del personal de custodia y vigilancia; así como los registros, reportes, videos, protocolos y demás documentos que permitan esclarecer lo sucedido.
La actuación del Ministerio Público busca establecer si el día 29 de julio de 2026 se cumplieron los protocolos previstos para las visitas íntimas y las obligaciones constitucionales y legales del INPEC en materia de protección de los derechos fundamentales de la población privada de la libertad.
Por último, la Procuraduría pidió informar las medidas implementadas para prevenir la repetición de situaciones similares, precisando que esta actuación se enmarca en su función preventiva, sin que implique la determinación de responsabilidades disciplinarias.
Caso en el Coiba de Picaleña

Mariana Muñoz Vega y Jhon Emerson Muñoz Guerrero, pareja fallecida el pasado 29 de julio en el Coiba de Picaleña.
El pasado 29 de julio, en el Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué (Coiba de Picaleña), dos personas privadas de la libertad fueron encontradas sin vida al interior de un espacio destinado para visitas íntimas.
Las víctimas fueron identificadas como Jhon Emerson Muñoz Guerrero, quien estaba recluido en el bloque 3, y Mariana Muñoz Vega, interna del patio 24 de la Reclusión de Mujeres. Ambos habían sido trasladados al bloque 7 para cumplir con la visita íntima.
De acuerdo con la información preliminar, al finalizar el horario establecido para el encuentro, un funcionario del Inpec se acercó para informar que el tiempo había concluido. Sin embargo, al no recibir respuesta desde el interior del lugar, abrió la puerta y encontró una escena que causó conmoción: los dos internos estaban sin signos vitales.
Las primeras versiones indican que ambos presentaban aparentes signos de ahorcamiento. No obstante, serán las investigaciones de las autoridades judiciales y el dictamen de Medicina Legal los que establezcan las causas exactas de estas muertes.










