Un estudio actualizado de Cortolima identificó 259 nuevas hectáreas afectadas por actividades en el sur del departamento, que sumadas a las 232 hectáreas detectadas anteriormente elevan a 491 hectáreas el área impactada. La mayor afectación se concentra en cauces de ríos y zonas de protección ambiental.
Un nuevo análisis geoespacial realizado por Cortolima estableció que ya son 491 hectáreas afectadas por esta actividad en diferentes tipos de cobertura vegetal y productiva. La directora de Cortolima explicó que el estudio realizado en febrero había identificado 232 hectáreas afectadas, mientras que la actualización permitió detectar otras 259 hectáreas, elevando el total a 491.
Entre las áreas impactadas aparecen vegetación baja, pastos, bosques riparios, zonas arboladas y cultivos transitorios como el arroz. Pero uno de los principales focos de preocupación está en los cauces de los ríos y las zonas de protección, donde el ingreso de maquinaria pesada está generando alteraciones sobre los ecosistemas.
“La principal afectación es la modificación de los cauces por el ingreso de esta maquinaria pesada dentro del espejo de agua”, explicó la funcionaria.
A esto se suma el incremento de la turbidez, situación que afecta la calidad del agua y puede generar consecuencias sobre la fauna y las comunidades asentadas en las zonas intervenidas.
La respuesta de las autoridades se desarrolla de manera articulada entre el Ejército, la Fiscalía, la Gobernación del Tolima, unidades especializadas en delitos ambientales y los equipos técnicos de Cortolima.
La corporación también identificó intervenciones en zonas protectoras asociadas a diferentes fuentes hídricas, entre ellas los ríos Atá y Saldaña y otros ecosistemas incluidos en el estudio.










