En total 454 sedes educativas del Tolima resultaron afectadas por el movimiento telúrico y 168 presentan daños graves o críticos.
Tras finalizar las inspecciones técnicas, la Secretaría de Educación determinó que las sedes con daños más severos deberán ser intervenidas antes de permitir nuevamente el ingreso de estudiantes.
“Dentro de esos 454, 168 sedes presentan una afectación grave o crítica, es decir, colapsaron totalmente, colapso parcial o se encuentran en un riesgo de colapso”, explicó Bedoya en diálogo con La Voz del Pueblo.
El funcionario indicó que cerca de 26.000 estudiantes resultaron afectados por las condiciones de infraestructura, aunque esto no significa que todos deban permanecer en casa.
Según el balance, aproximadamente el 90 % de los estudiantes podrá regresar a clases presenciales desde el 18 de agosto, mientras que más de 9.000 deberán continuar temporalmente con trabajo académico en casa, mediante virtualidad o guías pedagógicas.
“El restante de los estudiantes, que aproximadamente son un poco más de 9.000 estudiantes, deberán tener un trabajo en casa, ya sea de manera virtual, con guías orientadoras pedagógicas”, señaló.
Sin embargo, la prioridad de la Administración Departamental es garantizar el retorno a la presencialidad. Los estudiantes de las sedes que no puedan ser utilizadas serán trasladados a instituciones principales o sedes cercanas.
Para facilitar este proceso, Bedoya anunció que ya se impartieron instrucciones a los alcaldes para activar las rutas de transporte escolar que permitan movilizar a los estudiantes hacia los establecimientos habilitados











