A Miguel le hicieron la misma que a Martin, solo que no apagó la moto y huyó rápidamente del lugar.
Un servicio que parecía rutinario terminó en una situación de máxima tensión para un motociclista de plataforma en Ibagué. Según su relato, recibió una solicitud hacia el sector de San Antonio y, al llegar a una zona apartada cercana a la finca Amparo, fue contactado por varios números telefónicos con instrucciones para comunicarse con un supuesto ingeniero cuya esposa sería la pasajera.
La situación cambió cuando otro hombre lo llamó y comenzó a preguntarle qué hacía en el lugar. El motociclista asegura que el sujeto afirmó ser “comandante del ELN” en la zona y justificó su presencia señalando que permanecían allí por seguridad debido al conflicto con el Gobierno. Además, le habría dicho que sus compañeros lo estaban observando y que debía permanecer tranquilo mientras supuestamente llegaba la mujer.
Miguel empezó a sospechar y decidió no apagar la motocicleta. Mientras el hombre insistía en que permaneciera en el sitio y entregara sus datos para recibir un supuesto “carnet” que le permitiría transitar por la zona sin ser molestado, el motociclista aceleró y emprendió la salida por la trocha. El presunto comandante continuó llamándolo, pero el conductor no volvió a responder.
Finalmente, logró salir del sector y cancelaron el servicio. El motociclista quedó con la incertidumbre de saber quién estaba detrás de las llamadas y cuál era realmente la intención de quienes lo hicieron desplazarse hasta ese punto. Su testimonio se convierte en una alerta para otros conductores de plataformas: un servicio aparentemente normal puede terminar llevándolos a lugares donde su seguridad esté en riesgo.











