Como medida preventiva, una de sus naves permanece cerrada mientras se determina el alcance de las afectaciones y el costo de las obras de reparación.
La tradicional Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Ibagué también resultó afectada tras el movimiento sísmico registrado en el país. El párroco Juan Carlos Herrera confirmó la aparición de grietas en la estructura, situación que ya es evaluada por especialistas.
Según explicó el sacerdote, arquitectos de la Alcaldía de Ibagué y la alcaldesa visitaron el templo para revisar las condiciones de la edificación. Posteriormente, un patólogo realizó una nueva inspección con el propósito de establecer la magnitud de los daños y determinar cuánto podría costar su reparación.
Como medida preventiva, la nave izquierda del templo fue sellada y se restringió el ingreso de personas a este sector. Las celebraciones religiosas continúan desarrollándose utilizando las otras dos naves.
El padre Herrera destacó que el templo, además de ser un lugar de culto, representa un importante patrimonio cultural de la ciudad, por lo que hizo un llamado a las autoridades y a la comunidad para buscar los recursos necesarios que permitan preservar su arquitectura.
Mientras avanzan las evaluaciones, el sacerdote aseguró que seguirá tocando puertas para conseguir apoyo y garantizar que la iglesia pueda mantenerse en condiciones adecuadas para recibir a los feligreses.
“Tenemos que estar atentos, estar alerta y vigilantes”, señaló el párroco, quien además invitó a la ciudadanía a mantener la fe, la solidaridad y la unidad frente a las consecuencias del sismo.










