Olga Lucía Alfonso explicó que siete de las nueve fuentes hídricas vigiladas han disminuido sus niveles por las condiciones climáticas, pero sostuvo que no existe evidencia para declarar un desabastecimiento general de agua.
Una disminución en los niveles de los ríos no significa necesariamente que el Tolima esté enfrentando un desabastecimiento de agua, así lo explicó la directora de Cortolima, Olga Lucía Alfonso, al entregar un balance sobre el comportamiento de las fuentes hídricas durante la actual temporada de calor.
La autoridad ambiental confirmó que siete de las nueve fuentes monitoreadas han presentado disminuciones, en medio de las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
Sin embargo, Alfonso insistió en que la situación debe analizarse técnicamente antes de hablar de una crisis de abastecimiento.
“No podemos hablar de desabastecimiento”, afirmó la directora, quien señaló que existen diferencias importantes en el comportamiento de cada fuente.
La funcionaria también llamó la atención sobre una situación que, según explicó, genera confusión porque las comunidades que tienen dificultades para recibir agua en sus viviendas pueden estar enfrentando problemas de infraestructura y no necesariamente una falta de recurso en las fuentes.
“Otra cosa es el acceso al agua potable. La infraestructura para el acceso al agua potable es competencia de los alcaldes”, manifestó.
Cortolima explicó que su responsabilidad está relacionada con la protección y vigilancia de las fuentes hídricas, mientras que las administraciones municipales tienen a su cargo garantizar las redes de distribución y el acceso al servicio de agua potable.
“Nosotros podemos ser apoyo subsidiario. De hecho, hemos hecho inversiones históricamente”, agregó Alfonso y puntualizó que la corporación hace el monitoreo de fuentes como el río Romero, río Guadalajara y otras corrientes que han mostrado variaciones en sus niveles.










