Fabián Camacho, periodista oriundo de El Guamo, estaba desayunando cuando comenzó el movimiento sísmico. El edificio de cinco pisos donde vivía quedó inhabitable y, tras evacuar, se desplazó a las calles para cubrir la emergencia.
Fabián Camacho, periodista tolimense oriundo de El Guamo, fue uno de los habitantes de Pereira que vivió directamente el terremoto registrado en la mañana de ayer. A esa hora se encontraba desayunando en el tercer piso del edificio donde residía, cuando comenzó el movimiento de tierra.
“Eran las 7:30 de la mañana, yo me encontraba desayunando cuando de un momento a otro empezó el movimiento sísmico, un temblor normalito. Después, pasado unos 10, 15 segundos, pasó a ser un terremoto”, relató.
Camacho explicó que el edificio comenzó a moverse de un lado a otro y que también sintió como si la estructura se hundiera. Ante la situación, permaneció sentado, adoptó una posición fetal y se cubrió la cabeza con los brazos para protegerse.
El movimiento se prolongó y, una vez terminó, tomó una mochila en la que guardó agua, sus gafas, billetera, celular, elementos de aseo y el cargador, para posteriormente abandonar el edificio.
“Salí inmediatamente, abandoné el edificio y apenas salgo del edificio encuentro el desastre y el caos total en toda la ciudad”, contó.
La fachada del edificio quedó destruida y la estructura fue declarada inhabitable. Camacho señaló que la evacuación de los habitantes fue inmediata y que, al salir, pudieron observar los daños ocasionados en diferentes sectores de Pereira.
Sin comunicación y trabajando en medio de la emergencia
A las dificultades ocasionadas por el terremoto se sumó la interrupción de las comunicaciones. El periodista explicó que en diferentes sectores del centro de Pereira no había señal suficiente para realizar llamadas o enviar mensajes.
“Primero que todo es muy difícil la señal en el centro de la ciudad de Pereira. En algunas partes no entran ni siquiera un mensaje y menos una llamada”, señaló.
Pese a la situación, Camacho se reunió con sus compañeros de trabajo y comenzó el cubrimiento de la emergencia desde diferentes calles de la ciudad. Con un reportero gráfico recorrió sectores afectados para realizar entrevistas, videos y transmisiones para las redes sociales del medio en el que trabaja.
La falta de comunicación también le impidió establecer contacto inmediato con su familia. Según explicó, solo hasta las 10:30 de la mañana logró comunicarse y utilizó a su novia como intermediaria para informar a sus padres que se encontraba bien.
Apoyo para continuar el cubrimiento
Camacho explicó que la empresa para la que trabaja asumió la alimentación y la hidratación necesarias para que pudiera continuar con su labor periodística, mientras él y sus compañeros realizaban el cubrimiento de la emergencia.
“Contamos con dos vehículos, ando con mi reportero gráfico haciendo el cubrimiento en entrevista, Facebook Live, pequeñas transmisiones para compartirlas en minuto a minuto las redes sociales del diario”, relató.
El periodista también estuvo en Dosquebradas, donde observó las labores de rescate en un edificio colapsado. Allí, habitantes y organismos de socorro adelantaban acciones para retirar los escombros y buscar personas o mascotas que pudieran permanecer atrapadas.
Mientras continúa el trabajo periodístico, Camacho permanece sin poder regresar al edificio donde vivía, debido a los daños ocasionados por el terremoto.










