La medida del Ministerio de Ambiente cobija cerca de 1.900 hectáreas distribuidas en seis predios entre Ibagué y Cajamarca y marca un precedente en la conservación de este ecosistema.
La creación del Santuario de Flora Palmares de Tochecito, entre Ibagué y Cajamarca, fue calificada por organizaciones ambientales como una decisión histórica que permitirá proteger cerca de 1.900 hectáreas de bosques de palma de cera, ecosistema amenazado por la minería y el avance de monocultivos.
Para Robinson Mejía del Colectivo Cajamarca, la resolución expedida por el Ministerio de Ambiente constituye el mayor avance logrado hasta ahora en la defensa del árbol nacional, luego de varios intentos por consolidar una figura de protección para esta zona.
El ambientalista recordó en diálogo con La Voz del Pueblo que las conversaciones con el Gobierno Nacional comenzaron a través de la Mesa Interinstitucional de Conflictos Socioambientales del Tolima, desde donde se promovió una estrategia para proteger el paisaje de la palma de cera.
“Hoy se crea un hito para la historia ambiental del país porque, por primera vez, un área protegida tiene como objetivo conservar los bosques de palma de cera”, sostuvo.
Mejía aseguró que, aunque la declaratoria representa un avance significativo, aún existen otros relictos boscosos que requieren protección urgente. Además, criticó la falta de acciones de la autoridad ambiental regional y advirtió que zonas como Toche continúan enfrentando problemas de minería ilegal.
Finalmente, hizo un llamado para que el nuevo santuario cuente con inversión estatal que permita restaurar los sectores degradados y garantizar la conservación de uno de los ecosistemas más emblemáticos del Tolima y de Colombia.











