Habitante del barrio Ambalá de Ibagué denunció que la instalación de una droguería Colfamil, en el barrio Ambalá, en medio de un sector residencial, genera problemas de convivencia relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas, ruido, basuras y riñas durante la madrugada.
Según una residente del barrio Ambalá habló con La Voz del Pueblo para exponer la situación que están viviendo todos los días y no solamente durante los fines de semana, debido a la venta de bebidas alcohólicas en la Droguería Colfamil de la calle 67 con carrera 24 del sector, por la carretera, por donde suben algunas rutas de buseta.
La mujer aseguró que, durante la madrugada, llegan personas en carros y motocicletas, compran cerveza en el establecimiento y posteriormente se ubican en los andenes y calles cercanas para consumir las bebidas.
“Desde que colocaron esa droguería se volvió la cuadra un amanecero. Ahí venden trago y se lo venden al que sea. Todos los días llegan a las 3:00, 3:30, 4:00, 4:30 de la madrugada con carros a colocar música acá al frente de la casa”.
La residente señaló que los vecinos deben soportar música, gritos y conversaciones durante varias horas, además de situaciones relacionadas con el manejo de residuos y el uso de los espacios públicos.
“Compran la cerveza allá y se vienen para acá, a los andenes. Eso es bulla, música, carcajadas y nos tienen completamente afectados. No es solo un día a la semana, es toda la semana, son todos los días”.
La denuncia también incluye presencia de botellas y basura en los andenes, así como personas que, según la residente, orinan en estos espacios.
A la situación se suman las riñas. La mujer aseguró que en una de estas confrontaciones fue lanzada una piedra y rompieron un vidrio de la droguería, hueco que el establecimiento cubrió con un un cartón, el lugar donde estaba el vidrio.
“Han habido riñas. En una riña le rompieron hasta ellos mismos un vidrio de la droguería. Se tiraban piedras entre la gente que estaba peleando”.
Los habitantes aseguran que han llamado a la Policía cuando se presentan estos hechos. Según la denuncia, los uniformados llegan al lugar y retiran a las personas, pero la situación vuelve a presentarse posteriormente.
“Nosotros llamamos a la Policía y la Policía viene, los saca, pero al otro día vuelven otra vez”.
La residente manifestó que cuenta con videos, en los cuales, se observa la llegada de vehículos y motocicletas, la compra de cerveza en el establecimiento y traslado de las personas hacia los alrededores de las viviendas.
Los habitantes solicitan a las autoridades revisar la situación y verificar las condiciones en las que se realiza la venta y consumo de bebidas alcohólicas en el establecimiento, así como las afectaciones que, según denuncian, se están generando en la convivencia del sector.










