El presidente de la Fundación Armando Armero, Francisco González, señaló que la publicación del Libro Rojo representa un avance, pero aseguró que aún falta investigar cientos de casos de menores desaparecidos tras la tragedia de 1985. Indicó que la identificación por ADN sigue siendo la herramienta para lograr reencuentros.
La Fundación Armando Armero afirmó que la apertura al público del denominado Libro Rojo constituye un paso en la reconstrucción de la información sobre los niños sobrevivientes de la tragedia de Armero, aunque advirtió que el documento no reúne todos los casos registrados en 1985.
Francisco González, presidente de la fundación, explicó que el Libro Rojo contiene el registro manual de algunos menores que llegaron a la sede del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Ibagué tras la avalancha.
“El Libro Rojo es apenas una pieza dentro de un gran rompecabezas. Es un libro en el que anotaron manualmente a algunos de los menores que llegaron de Armero a la seccional de Ibagué en 1985. No están anotados todos los menores que llegaron de Armero”, afirmó.
Según González, durante más de 15 años la fundación ha adelantado una investigación para documentar los casos de niños desaparecidos y establecer el paradero de quienes fueron adoptados en Colombia y en otros países.
El dirigente destacó el trabajo conjunto adelantado con el ICBF y el Archivo General de la Nación, aunque insistió en que aún quedan procesos por desarrollar.
“Resulta simbólico este evento que se lleva a cabo hoy en la sede del ICBF, pero no es suficiente. Falta mucho por hacer, falta mucho por investigar y los armeritas tienen que agradecer, pero también tienen que exigir”, expresó.
González señaló que el documento presenta historias y fotografías que aún deben ser analizadas y recordó que algunas imágenes fueron retiradas del libro con el paso del tiempo.
“Tiene muchas historias por investigar, tiene muchas fotografías arrancadas, pero es un buen comienzo para poder investigar realmente en serio”, indicó.

El ADN, la principal herramienta para los reencuentros
El presidente de la Fundación Armando Armero manifestó que la publicación del Libro Rojo no garantiza por sí sola el reencuentro entre familias y personas desaparecidas, debido a que el documento no contiene información suficiente para ubicar a los menores.
“Eso no es tan fácil como afirmar que con el Libro Rojo van a haber más reencuentros. Ahí hay datos que no los arroja el Libro Rojo”, explicó.
Agregó que la identificación genética continúa siendo la prueba determinante para confirmar vínculos familiares.
“El ADN es la única prueba real con la que uno puede decir que este señor, que hoy ya tiene más de 40 años, es familiar de esta señora. Por fotografías puede parecerse, pero es muy difícil”, señaló.
La fundación informó que hasta el momento ha logrado cuatro reencuentros mediante pruebas de ADN y actualmente representa a más de 400 familias que continúan buscando a sus seres queridos.
Además, indicó que la investigación registra 701 menores relacionados con la tragedia y cerca de 70 personas adoptadas, tanto en Colombia como en el exterior, que buscan conocer su origen familiar.
González invitó a quienes crean haber sido adoptados tras la tragedia de Armero o a las familias que aún buscan a sus seres queridos a contactar a la Fundación Armando Armero para iniciar el proceso de investigación y comparación genética.










