Camilo Valencia exige respuesta inmediata del Gobierno Nacional. Delegados de Invías hacen presencia en el municipio pero no brindan apoyo inmediato.
La emergencia que afecta la vía Panamericana, a la altura de Cajamarca, sigue generando preocupación entre las autoridades y la comunidad. Ante la falta de soluciones de fondo, las familias damnificadas anunciaron una movilización con bloqueo de la carretera para exigir respuestas del Gobierno Nacional.
El alcalde Camilo Valencia manifestó que comprende la decisión de los afectados y explicó que la administración municipal ha brindado ayudas temporales, pero que la solución definitiva depende de la Nación.
“Ellos están pidiendo una reubicación inmediata. Entendemos la necesidad de ellos. Como administración pusimos a disposición los arriendos de manera temporal, pero estamos esperando que la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo nos habilite la metodología para registrar a los damnificados y nos ayude, porque para un municipio de sexta categoría es muy difícil asumir una reubicación de esta magnitud”, afirmó.
El mandatario insistió en que la situación supera las capacidades del municipio y advirtió que el impacto no solo afecta a Cajamarca, sino a toda la economía nacional.
“Este no es un problema de Cajamarca. Por esta vía pasa entre el 40 y el 70 % de la carga pesada del país. Las pérdidas económicas son grandísimas, los transportadores están molestos, los campesinos y los estudiantes también están afectados. Aquí el país se paraliza y por eso pedimos la presencia del Gobierno Nacional”, señaló.
Valencia explicó que la transición entre el gobierno saliente y el entrante ha retrasado la toma de decisiones frente a la emergencia.
“Estamos en una transición donde el gobierno que se va no ha dado soluciones y el gobierno entrante todavía no tiene un efecto inmediato en la negociación. La respuesta no puede seguir siendo ‘vamos a ver qué hacemos’, porque si esa vía colapsa, el Gobierno tendrá que hacer hasta lo imposible para solucionarlo”, advirtió.
El alcalde reveló que la afectación compromete la estabilidad del talud donde se encuentra la carretera y que, por ahora, no existen obras inmediatas que permitan eliminar el riesgo.
“Es un talud de más de 80 metros hasta el río. No hay nada que intervenir de manera inmediata. El paso seguirá a un solo carril durante uno o dos años y eso afecta completamente la dinámica comercial, económica y la movilidad del municipio y del país”, indicó.
Además, confirmó que dos viviendas ya resultaron afectadas y que las familias exigen una reubicación cuyo costo superaría los $2.000 millones, recursos con los que no cuenta el municipio.
“Solicitamos desde el domingo la apertura de la plataforma de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo para registrar el censo de damnificados y a esta hora no hemos recibido respuesta. Se necesita una solución de fondo liderada por la Presidencia, el Ministerio de Transporte, Invías y la Agencia Nacional de Infraestructura”, sostuvo.
Finalmente, el mandatario anunció que abandonó temporalmente la mesa de empalme regional con el presidente electo Abelardo de la Espriella para atender personalmente a la comunidad que permanece en protesta.
“Me toca ir a dialogar y concertar con la gente. Aquí se paraliza Cajamarca, pero también se paraliza el país. Voy a ponerle la cara a la comunidad, como siempre lo he hecho”, concluyó.










