Un domiciliario fue citado mediante un perfil falso y, al llegar al punto de entrega, un hombre armado con un cuchillo lo despojó de la mercancía y de su celular.
Lo que parecía un domicilio de rutina terminó convertido en una pesadilla para un repartidor en Ibagué. Un supuesto cliente solicitó 2 tarros de leche desde el barrio Arkalá y aseguró que el pago se realizaría al momento de la entrega.
El domiciliario recogió el pedido y se dirigió hasta el punto enviado por el supuesto comprador, en el sector de la calle 23 con carrera Cuarta, detrás de la Policía Metropolitana. Al llegar encontró a tres jóvenes en una esquina. Uno de ellos respondió la llamada y se identificó como el cliente.
Mientras revisaba uno de los tarros de leche con la excusa de verificar la fecha de vencimiento, apareció otro sujeto armado con un cuchillo de gran tamaño. Bajo amenazas le arrebataron el celular y las cajas de leche, obligándolo a entregar toda la mercancía.
Cuando el ladrón escapó, el joven que había recibido el pedido intentó hacerse pasar por otra víctima y aseguró que también lo habían robado. Sin embargo, el domiciliario sospechó que hacía parte del plan y dio aviso inmediato a la empresa y a la Policía.
Tras la llegada de los uniformados y varias preguntas, el sospechoso terminó admitiendo que sí participó en el hecho.
Posteriormente, una mujer, al parecer desde Bogotá, realizó una transferencia para pagar el valor del pedido y del servicio, por lo que el conflicto económico fue conciliado.
El principal responsable, quien sería el hombre que utilizó un perfil falso para solicitar el domicilio y huyó con el cuchillo, logró escapar y continúa siendo buscado.
El caso encendió las alarmas entre los domiciliarios, quienes advierten sobre esta modalidad de engaño utilizada para atraer repartidores a lugares donde son víctimas de robos.











