Dagoberto Díaz Guzmán advirtió que algunos participantes desvirtuaron las tradiciones al incorporar elementos ajenos al folclor durante sus presentaciones, situación que fue tenida en cuenta por el jurado en la calificación.
El jurado de la Embajadora Departamental del Folclor, Dagoberto Díaz Guzmán, explicó los principales aspectos que incidieron en la calificación de las delegaciones y aprovechó la ocasión para hacer un llamado a preservar la esencia de las manifestaciones culturales.
Según indicó, uno de los errores más frecuentes fue confundir una comparsa con un desfile folclórico, dos modalidades que cuentan con características y criterios de evaluación completamente diferentes.
“Comparsa es un colectivo artístico con unas temáticas específicas, mientras que un desfile de folclor se caracteriza por los atuendos típicos del lugar de procedencia“, explicó, señalando que varios grupos recibieron penalizaciones por no ajustarse a las bases del concurso.
Díaz también llamó la atención sobre algunos elementos utilizados por bailarines durante las presentaciones, al considerar que desvirtúan el hecho folclórico y la tradición.
“Yo no creo haber visto a mi abuelito con un piercing bailando danzas“, expresó, al insistir en que el folclor debe conservar la autenticidad de las costumbres transmitidas de generación en generación.
El jurado recordó que cientos de niños observan estas representaciones y tienden a replicar lo que ven sobre el escenario, por lo que insistió en la responsabilidad de quienes interpretan las danzas tradicionales.
Finalmente, anunció que, junto con otros expertos, entregará un documento con recomendaciones para establecer un plan de acción que fortalezca la formación artística, mejore el nivel técnico de las delegaciones y contribuya a proteger el patrimonio folclórico del Tolima y del país.
“No podemos dejar morir la tradición”, concluyó.











