Lucy Fernández, una colombiana que reside desde hace más de tres décadas en Caracas, Venezuela, relató los momentos de tensión que vivió durante los fuertes movimientos sísmicos que se registraron en ese país y que obligaron a miles de personas a evacuar sus viviendas.
En diálogo con La Voz del Pueblo contó que se encontraba en su apartamento cuando recibió una alerta en su teléfono celular advirtiendo sobre un terremoto: “Sonó una alarma que no era conocida para mí y decía: ‘Alerta, terremoto, salir’. No me dio tiempo sino de salir a la puerta del cuarto porque ya estábamos en el terremoto”.
Fernández explicó que el movimiento fue intenso y generó momentos de confusión entre los residentes del edificio donde vive, una construcción de más de 60 años ubicada en Caracas.
“Todo fue fuerte, fuertísimo. Los vecinos colapsaron buscando las llaves para salir. Logramos salir y ayudar a unas niñas que estaban solas. Las consolamos porque estaban inconsolables”, señaló.
La mujer indicó que tras el primer movimiento se presentó una segunda sacudida poco tiempo después, situación que mantuvo en alerta a la población durante toda la noche: “Prácticamente dormimos un rato en casa y otro rato afuera porque decían que podía haber muchas réplicas”, afirmó.
Sobre las afectaciones registradas en la capital venezolana y otras zonas del país, señaló que las áreas más impactadas fueron sectores como Altamira, Palos Grandes, Chacao y Chacaíto, donde se reportaron daños en edificaciones. También mencionó que la situación fue compleja en el estado La Guaira.
“En la Guaira fue fuerte. Decían que había personas desaparecidas y que algunos sectores resultaron afectados por deslizamientos”, comentó Fernández.
La tolimense aseguró que tanto ella como su hijo se encuentran bien y que en su vivienda únicamente se registraron daños menores: “Se rompieron algunas cosas en mi casa y algunos vidrios en un vecino, pero eso es recuperable”, manifestó.
Fernández también explicó que durante las primeras horas posteriores al sismo hubo dificultades en las comunicaciones y circulación de información falsa sobre posibles cortes de energía y riesgos de tsunami.
A pesar de la situación, destacó que los servicios de agua, energía e internet continuaron funcionando en su sector y expresó su esperanza de que no se presenten nuevos eventos de gran magnitud. “Confiamos en Dios que no suceda nada más. Lo importante es que estamos bien”, concluyó.
Los terremotos generaron momentos de preocupación en distintas regiones de Venezuela, mientras las autoridades continuaban evaluando los daños y atendiendo las emergencias reportadas tras los movimientos telúricos.










