La acumulación de residuos desató la furia de los jóvenes, que decidieron cerrar el paso para exigir soluciones a la comunidad y autoridades.
Lo que empezó como un problema de residuos terminó en protesta. Estudiantes de la Institución Educativa Santiago Vila decidieron tomarse las calles del barrio Ambalá para exigir soluciones ante la acumulación de basura en la entrada del colegio.
Con carteles y bloqueando el paso vehicular, los jóvenes alzaron la voz contra lo que califican como una falta de respeto: el andén de ingreso al plantel convertido en botadero, justo por donde deben pasar todos los días.
Los estudiantes hicieron un llamado directo a la comunidad para que deje de arrojar residuos en el sector, señalando que la situación afecta su salud, el tránsito peatonal y el ambiente escolar.
Pero no solo fue reclamo a los vecinos. También exigieron a la administración municipal y a la empresa encargada del aseo que aumenten la frecuencia de recolección, ya que, según denuncian, la basura permanece durante días sin ser retirada.
La protesta generó congestión en la zona y llamó la atención de residentes y conductores, mientras crece la presión para que se tomen medidas frente a un problema que, aseguran, ya se salió de control.











