En total se impactan cerca de 380 sedes en todo el departamento. El secretario de Educación, Andrés Bedoya, explicó que el modelo requiere ajustes en restaurantes escolares, talento humano y logística alimentaria.
El programa de Jornada Única en el Tolima continúa su proceso de expansión y ya supera las 380 sedes educativas en el departamento, con la inclusión de 22 nuevas instituciones. Sin embargo, la implementación del modelo sigue enfrentando importantes desafíos logísticos, de infraestructura y operación.
El secretario de Educación del Tolima, Andrés Bedoya, explicó en La Voz del Pueblo, que la ampliación no se limita únicamente a la entrega de alimentación escolar, sino que implica una transformación del modelo educativo con mayor permanencia de los estudiantes en las instituciones y un componente pedagógico reforzado.
No obstante, el propio funcionario reconoció que la operación del programa exige una compleja estructura de soporte: “Se deben hacer adecuaciones en cocinas, en restaurantes escolares, ampliar el personal de manipuladoras y garantizar la logística del complemento alimentario”, señaló.
Estas condiciones han puesto presión sobre la capacidad instalada de varias instituciones educativas, que deben adaptarse para cumplir con los requisitos del programa, especialmente en zonas rurales y municipios con infraestructura limitada.
Bedoya enfatizó que la Jornada Única no sustituye la alimentación del hogar, sino que funciona como un complemento nutricional.
“No es solo almuerzo, es un complemento en el saber y en la formación de los estudiantes”, indicó.
Sin embargo, en medio de la expansión, persisten interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo, especialmente en lo relacionado con recursos, adecuaciones físicas y continuidad del personal requerido para su operación.











