Un hecho histórico y alarmante se registra este 2025 en Medellín: por primera vez desde 1975, los homicidios derivados de riñas, intolerancia y conflictos cotidianos superan a los asesinatos relacionados con disputas entre estructuras criminales.
De acuerdo con cifras del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (Sisc), en lo que va del año se han registrado 102 muertes por intolerancia, frente a 96 homicidios asociados a bandas criminales, marcando un cambio significativo en la dinámica de la violencia en la capital antioqueña.
Uno de los casos más recientes ocurrió el pasado 14 de diciembre en el centro de la ciudad, cuando una discusión en una taberna, tras la negativa de una mujer a bailar, terminó en una riña que dejó como víctima a Jesús Adolfo Osorio Bedoya, de 62 años, quien falleció tras ser atacado con arma blanca. Por este hecho, la mujer y su pareja fueron capturados.
Las autoridades advierten que situaciones aparentemente triviales —como discusiones por el volumen de la música, conflictos familiares, reclamos entre vecinos o disputas bajo los efectos del alcohol— están escalando hasta convertirse en hechos de violencia letal. En comparación con 2024, los homicidios por intolerancia aumentaron en 23 casos, lo que representa un incremento del 29 %.
El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, manifestó su preocupación por este fenómeno y señaló que “esto ocurre por la falta de cultura y el irrespeto por la vida, porque muchas personas no logran resolver sus conflictos de manera pacífica”.
Aunque los homicidios ligados a estructuras criminales también han aumentado frente al año anterior, especialmente durante el segundo semestre, la brecha entre ambas modalidades se ha cerrado progresivamente desde la pandemia. Comunas como Popular, Manrique y Aranjuez concentran gran parte de los asesinatos relacionados con el accionar de grupos delincuenciales.
Las autoridades alertaron que la cifra de muertes por intolerancia podría aumentar durante las festividades de fin de año, debido al consumo de alcohol, por lo que anunciaron el refuerzo de estrategias de prevención y control. “La Navidad no puede terminar en tragedias familiares”, concluyó el secretario de Seguridad.











