La víctima accedió a asistir a una cita para concretar el préstamo de un dinero, encuentro que fue coordinado por una exsecretaria suya, la cual solo trabajó dos meses para él.
Los minutos de terror que vivió Fernando, nombre con el que llamaremos al protagonista de esta historia, no se comparan con las experiencias vividas como exintegrante del Ejército Nacional, sintiendo en este capítulo un mayor riesgo de perder su vida.
Sobre el mediodía del jueves 20 de noviembre, esta persona, llegó al municipio de Melgar desde la ciudad de Neiva con el propósito de cerrar un negocio, consistente en el préstamo de 100 millones de pesos a un supuesto Sargento del Ejército adscrito a uno de los batallones del Fuerte Militar de Tolemaida.
Aunque una sensación de desconfianza lo invadió desde el primer momento en que fue abordado por una exsecretaria suya, decidió asistir a la cita acordada, solo y en completa indefensión ante lo que vivió.
Por petición de los presuntos delincuentes, se dirigió a una casa vacacional en compañía de la mujer. al entrar y saludar pregunto por quien tenia que verse, luego de escuchar que demoraba en llegar, dos sujetos le pasaron unos documentos, los cuales mientras revisaba no le permitieron percatarse de los primeros golpes que recibió en varias partes de su cuerpo, entre estos una herida con machete superficial en su cabeza.
En medio del forcejeo, fue envuelto en una sábana, llevado a un baño e intimidado para que dejara de gritar para evitar llamar la atención de los vecinos.
“Cállese hijueputa “, eran las palabras de estos sujetos, respondiendo por parte de Fernando que “para que me calle, me tienen que matar”, lo que enardecía más a sus captores.

(Este es uno de los casi 7 u 8 que me secuestraron)
Luego de varios minutos de lucha, donde este hombre se defendió aun estando amarrado e inmovilizado, estas personas trataron de inmovilizarlo al tratar de asfixiarlo con la misma sábana con la que lo envolvieron.
Fue encerrado y mientras recuperaba la conciencia y las fuerzas, el exmilitar buscó con que hacer frente a sus captores, pero al no encontrar nada, hallo la forma de salir corriendo en bóxer a la carretera y pedir ayuda.
Logró llamar la atención de unos vecinos, rompiendo los vidrios de una ventana con piedras, quienes llamaron a la Policía para que conocieran del caso.
Fernando, a pesar de las heridas, intento buscar a sus agresores dentro de la casa con un machete, pero estos ya habían escapado del sitio, quedando solo la mujer que fue su empelada y quien seria parte de este plan macabro.
Es importante tener en cuenta, según versión del hombre, que su secretaria a los días de haber renunciado, comenzó a contactarlo e insistirle en encontrarse con estas personas.

Las autoridades investigan las motivaciones de este extraño suceso, mientras ella afectado se recupera de las lesiones sufridas en media hora de golpes e insultos que pudieron haber terminado con su vida.
Las imágenes fueron suministradas y autorizadas previamente por la víctima.











