El paraíso turístico de Prado, Tolima, que atrae miles de visitantes gracias a su represa y la magia ambiental, está al borde de una crisis económica. Desde el pasado sábado, Celsia, la empresa encargada del suministro de energía, ha dejado a toda la zona sin electricidad, dejando a empresarios y comerciantes a merced de la incertidumbre y el colapso inminente de sus negocios.
¿Una bomba de tiempo para el turismo? Mientras las luces de los alojamientos y restaurantes se apagan, los empresarios de la región ven cómo se derrumba la principal fuente de ingresos de la zona: el turismo. El desconcierto es total. A pesar de la gravedad de la situación, hasta el momento no ha habido un solo pronunciamiento oficial de Celsia ni se han visto operarios trabajando en el terreno. ¿Dónde está la respuesta de la empresa? Los empresarios, desesperados, piden explicaciones y, sobre todo, una pronta solución a la crisis que amenaza con destruir toda una industria que ya venía luchando por sobrevivir a las dificultades económicas.
“Nos están ahogando”, claman los empresarios
Los residentes y trabajadores del sector turístico, que dependen de la electricidad para ofrecer servicios básicos como la refrigeración, iluminación y operatividad de sus sistemas, se sienten abandonados. ”¿Cómo vamos a sobrevivir sin electricidad o para ofrecerle una gaseosa a un turista a más de 38 grados?”, cuestiona una de las dueñas de un restaurante local. Muchos han tenido que cancelar reservaciones de turistas y enfrentar pérdidas millonarias que podrían ser fatales para la economía local.
¿Por qué no se resuelve el problema?
El silencio de Celsia es ensordecedor. Con una crisis que parece desbordarse, los ciudadanos y empresarios exigen respuestas. ¿Qué está haciendo la empresa para solucionar el problema? La falta de operativos visibles en la zona ha incrementado la indignación, mientras los usuarios se sienten más vulnerables que nunca ante la ineficiencia y el desinterés por parte de una empresa que tiene un historial de promesas incumplidas.
Un desastre anunciado
Lo que debería ser una simple reparación se ha convertido en un verdadero desastre para la comunidad. Prado, Tolima, que vive del turismo y la belleza natural, está siendo testigo de cómo la falta de electricidad podría marcar el fin de una temporada alta que ya estaba comprometida por la crisis económica. Las familias que viven de la actividad turística se ven obligadas a enfrentarse a una desesperante situación sin respuestas, mientras Celsia sigue sin dar la cara.











