La Voz del Pueblo habló con uno de sus residentes del corregimiento Totumo de Ibagué, quien expuso su inconformidad por los olores que generan los galpones de producción avícola instalados cerca de las viviendas del centro poblado, cuya destinación del uso del suelo es específica para turismo, comercio y vivienda campestre.
En el corregimiento El Totumo, los galones avícolas estarían produciendo afectaciones a los habitantes del Totumo, quienes hacen un llamado a las autoridades para hacer un control debido a los fuertes olores que estos emanan.
La Voz del Pueblo habló con Miguel Naged, habitante del sector, quien señaló que el Plan de Ordenamiento Territorial establece para el centro poblado un uso de suelo destinado a vivienda campestre, turismo y comercio de bajo impacto, lo que no contemplaría actividades de granjas avícolas a gran escala. Según la comunidad, estas explotaciones producen olores y vectores que afectan la calidad de vida de quienes habitan en la zona.

“El Totumo tiene una partecita que corresponde al casco urbano, se llama centro poblado el Totumo y las normas locales, el plan de ordenamiento establecen que el centro poblado tienen una destinación. El uso del suelo tiene una destinación específica. Aquí la misma norma establece que, la destinación del suelo es para la vivienda campestre, para el turismo en general, para el comercio de bajo impacto”, dijo el hombre.
Enfatizó el residente: “Lo que está sucediendo es que hay unas granjas avícolas gigantescas que producen mensualmente miles y miles de pollos y pues naturalmente este tipo de actividades producen también unos olores ofensivos para la comunidad, vectores y pues todo lo que conlleva la producción a gran escala de pollos. Esto pues es muy difícil de controlar porque evidentemente en algún momento del ciclo de producción de pollos, pues se van a a a emanar este tipo de de olores”.
Refirió que esta problemática lleva varios años, la comunidad ha tratado de manifestarse, pero no le han puesto el cuidado por parte de la administración a este problema. Además, que han radicado quejas, “pero ha habido como malas interpretaciones de la norma, no se han tomado las medidas necesarias, tal vez han venido a controlar a ver si a ver si se están cumpliendo con algunas normas técnicas o no, de pronto a veces vienen cuando no está oliendo porque digamos lo que yo le decía, ciclo el ciclo incluye momentos en los que huele, en los que no huele”, dijo Naged.
Explicó que hay horas al días, como desde las 5:00 hasta las 7:00 de la mañana y en las tardes, después de las 6:00 de la tarde, y 7:00 de la noche, cuando los olores son más fuertes.

“Entonces, las autoridades pues desconocen esta situación o más allá de que la desconozcan, pues parece que miran para otro lado, porque evidentemente aquí ha venido el Secretario de Gobierno, aquí ha venido la Alcaldesa, pero pues miran para otro lado”, aseguró.
Indicó que, pese a los derechos de petición y requerimientos enviados tanto a la administración municipal como a la empresa privada, no se han tomado medidas de fondo. Aseguró que las autoridades han realizado visitas de control, pero en horarios donde no se perciben con intensidad los olores, lo que dificulta constatar la situación.
Explicó además que la semana pasada envió un nuevo requerimiento a las secretarías de Gobierno y de Planeación, sustentado en normas locales y decretos nacionales que prohíben actividades de este tipo en zonas residenciales. La comunidad espera un pronunciamiento oficial y acciones concretas por parte de la administración municipal.











