La Vuelta a Colombia 2025 vivió una de sus jornadas más emblemáticas este jueves con la esperada etapa reina, que llevó a los ciclistas por un exigente recorrido de 231 kilómetros desde Mosquera, Cundinamarca, hasta el imponente Alto de La Línea, marcando un paso vibrante por tierras tolimenses.
La etapa, considerada una de las más duras de la competencia, atravesó tres departamentos: Cundinamarca, Tolima y Quindío, poniendo a prueba la resistencia y estrategia de los mejores pedalistas del país.
Sin embargo, más allá del reto deportivo, fue el calor humano lo que marcó esta jornada. Los tolimenses salieron a las calles con banderas, aplausos y una pasión inquebrantable para recibir a los ciclistas, en especial a sus representantes locales, los Pijaos, quienes han defendido con orgullo los colores Vinotinto y Oro a lo largo de la competencia.
«Nos llena de emoción ver cómo nuestra tierra vibra con el ciclismo. Ver pasar a nuestros deportistas por estas montañas es un orgullo inmenso», expresó un aficionado en las carreteras cercanas a Ibagué.
La competencia no se detiene, y mañana los pedalistas afrontarán la séptima etapa, que partirá desde Armenia y tendrá como destino final a la calurosa y festiva ciudad de Cali, en el Valle del Cauca.
La emoción de la Vuelta a Colombia continúa pedaleando fuerte, y el Tolima ya quedó en la historia como uno de los escenarios más apasionados de esta edición 2025.











