Al llegar de la vacancia judicial, los empleados que laboran en las instalaciones en el barrio La Pola se encontraron con obreros y el polvero, este último que les preocupa debido a las posibles gripas que les puedan causar.
Al término de la vacancia judicial, este lunes 13 de enero se reincorporaron a laborar en las instalaciones en el barrio La Pola, diferentes empleados, quienes se encontraron con obreros y el polvero, este último que les preocupa debido a la remodelación de los pisos.
La Voz del Pueblo conoció que las obras comenzaron el pasado 17 de diciembre. Según Javier Valero, presidente de Asonal Judicial, estas intervenciones abordarán 11 de los 14 pisos del edificio, incluyendo los niveles tercero, quinto, séptimo, octavo y noveno, donde funcionan juzgados laborales, penales y municipales.
Las obras buscan subsanar problemas de desgaste en pisos, rupturas y ondulaciones, asegurando espacios más seguros y adecuados para la administración de justicia. Este proyecto, financiado con recursos de la administración nacional, también contempla trabajos en otras sedes judiciales del departamento.
Para minimizar el impacto en las labores diarias, las actividades ruidosas, como el uso de taladros y martillos, se realizarán en horarios nocturnos, entre las 5:30 p.m. y las 6:00 a. m. Durante el día, los trabajos estarán enfocados en tareas menos invasivas, como la movilización de escombros. Adicionalmente, los empleados de los pisos intervenidos tendrán la opción de trabajar remotamente, bajo autorización de cada juez o nominador.

“Durante la jornada de trabajo normal de 8:00 a 12:00 y de 1:00 a 5:00 se harán labores que no tengan, que no produzcan tanto ruido como sacar escombros, movilización, martillos pequeños y demás, pero la idea es que para que la gente de otros pisos que van a ser intervenidos puedan seguir trabajando y que el ruido y el polvo no genere mucho problema, el acuerdo con el director es que las obras de taladros y demás se adelanten de cinco y media de la tarde a seis de la mañana. Ósea que las horas son 24 horas al día”, precisó Valero.
La última intervención significativa en el Palacio de Justicia ocurrió hace seis años, lo que resalta la importancia de este proyecto para modernizar y mejorar la infraestructura judicial en la región. Además, se espera que para finales de año se realicen trabajos de pintura y mantenimiento de fachadas.
La comunidad judicial ha manifestado su intención de continuar con la veeduría al uso de los recursos asignados, garantizando la transparencia en la ejecución del proyecto.












