Una grave denuncia ha salido a la luz desde la cárcel El Pedregal en Medellín, donde una interna de 27 años acusa a dos dragoneantes del Inpec de haberla violado en varias ocasiones entre agosto y septiembre de 2024. Según la denuncia, tras los abusos, la mujer quedó embarazada y las autoridades del penal, en lugar de ofrecerle apoyo, intentaron forzar la interrupción del embarazo mediante la administración de sustancias abortivas a través de su alimentación.
La Fundación Mujeres Libres de Colombia ha intervenido en este caso, enviando una carta al Inpec solicitando una investigación interna sobre los hechos denunciados. En la misiva, la reclusa narra cómo los dragoneantes Cristian Camilo Torres Alvarado y Diego Castaño Sánchez la atacaron en un estado de vulnerabilidad, aislada del resto de internas. En un momento crítico, un miembro de la guardia le entregó una prueba de embarazo que resultó positiva, lo que generó preocupación y cuestionamientos por parte del director del establecimiento.
La situación se complicó aún más cuando, tras sentirse mal, la mujer fue llevada a un centro médico donde se detectaron residuos de sustancias abortivas en su organismo, que se presume fueron suministradas a través de su alimentación en la cárcel. La denuncia, que ha sido presentada ante la Fiscalía, pone de manifiesto no solo una violación de derechos humanos, sino también una serie de abusos por parte de funcionarios encargados de la seguridad y bienestar de los internos.
El Inpec ha confirmado la recepción de la denuncia y ha apartado a los dragoneantes implicados de sus funciones mientras se lleva a cabo la investigación interna. Además, el caso ha sido remitido a la Fiscalía General de la Nación para su correspondiente investigación penal.











