Lo anterior debido a los cierres que ha realizado esta dependencia de la Administración Municipal a 43 restaurantes en la ciudad por malas condiciones de higiene.
La secretaria de salud municipal, Liliana Ospina, aseguró que continuarán trabajando en pro de la salud de los ibaguereños, lo anterior, debido a las diferentes inspecciones que han hecho a los diferentes restaurantes de Ibagué.
Precisó la funcionaria que han realizado más de 2,900 visitas a establecimientos de comercio gastronómicos en la ciudad, con el objetivo de garantizar la salud pública y la seguridad alimentaria de los ibaguereños. De estas inspecciones, solo el 2% resultó en cierres, lo que refleja un cumplimiento mayoritario de las normas de bioseguridad.
“Todo el acompañamiento de guía desde la Secretaría de Salud Municipal, pero, también mano fuerte y es que nosotros como autoridad sanitaria, no permitiremos que se genere presencia de cucarachas o ratones porque es que están poniendo la vida y la salud de los ibaguereños”, dijo Ospina.
La secretaria también abordó la prevención de intoxicaciones alimentarias, subrayando que en caso de que se presenten, la Secretaría será responsable de las consecuencias.
“Cuando se llegue a presentar una intoxicación o una enfermedad transmitida por alimentos, pues, la responsable es la Secretaría de Salud Municipal, yo le debo rendir cuentas, es al pueblo Ibaguereño”, enfatizó la funcionaria.
En un esfuerzo por apoyar al sector, Ospina informó que se han programado capacitaciones para dueños de restaurantes y empleados, enfocándose en el cumplimiento de normas de higiene y calidad de los alimentos. Hace una semana, se llevó a cabo una reunión con representantes del sector hotelero y restaurantero, donde se reafirmó el compromiso de la Secretaría de brindar apoyo continuo.
Además, la Secretaria anunció que un canal local, está ofreciendo un espacio gratuito para que los emprendedores del sector gastronómico promuevan sus negocios, con más de 30 notas informativas ya transmitidas.
Ospina concluyó enfatizando la necesidad de un balance entre el apoyo al sector comercial y la exigencia de cumplir con las normativas sanitarias, asegurando así la salud de los ibaguereños.











