El Ejército de Liberación Nacional (ELN) condiciona la continuidad del cese al fuego y la reanudación de diálogos con el Gobierno a su retiro de la lista de Grupos Armados Organizados y reconocimiento como organización política rebelde.
El Comando Central del ELN ha declarado que la prórroga del cese al fuego depende de un decreto presidencial que los elimine de la lista de Grupos Armados Organizados (GAO), donde se encuentran catalogadas las bandas delincuenciales. Según el grupo, este reconocimiento es clave para que su delegación de diálogos se reúna con la del Gobierno y evalúen la continuidad del cese de hostilidades, además de revisar los presuntos incumplimientos gubernamentales que llevaron a la congelación de la mesa de negociaciones.
En su declaración, el ELN aseguró que hay una resolución presidencial en curso que les otorgaría el estatus de organización armada rebelde con carácter político. Este reconocimiento, según la guerrilla, permitiría retomar las conversaciones y revisar los acuerdos. El grupo enfatizó que ellos han cumplido con sus compromisos y que es el Gobierno quien ha fallado, lo que ha llevado a la actual situación de estancamiento.
El ELN también señaló que uno de los puntos críticos es el proceso de conversaciones que el Gobierno mantiene con un frente disidente del ELN en Nariño, al que acusan de estar infiltrado por el Estado con el objetivo de debilitarlos. El grupo insistió en que la clave para descongelar las negociaciones es que el Gobierno cumpla con los acuerdos previamente establecidos.











